Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
PARQUE NATURAL DE CORNALVO
Cornalvo se situa pocos kilómetros al noroeste de la ciudad de Mérida, coincidiendo su lindero norte con el límite septentrional de la provincia de Badajoz. La carretera N-630, la autovía A-5 y la Sierra Bermeja enmarcan estas 10.500 ha de onduladas y adehesadas llanuras surcadas por los ríos Aljucén y Albarregas, que fueron declaradas parque natural en 2004.
La protección de que goza el parque de Cornalvo, está contribuyendo a mantener la riqueza faunística y preservarlo como espacio emblemático de la geografía regional extremeña.
PROTECCIÓN LEGAL
SITUACIÓN
ACCESOS
EQUIPAMIENTOS
HISTORIA
RECOMENDACIONES
RUTAS
NATURALEZA
PROTECCIÓN LEGAL
En 1988, cuando aún el desarrollo de la legislación ambiental estaba en sus inicios, se propuso la declaración de Cornalvo como Parque Natural, pero sin éxito. Hasta 1993 no fue declarado oficialmente mediante Decreto de la Junta de Extremadura, si bien no comenzó su imparable andadura hasta 1997, una vez que el Tribunal Superior de Justicia falló a favor de la creación del Parque tras los contenciosos interpuestos en su contra. Desde entonces, la creación de la Junta rectora y la inversiones realizadas en el entorno han favorecido u mayor grado de entendimiento entre todas las partes involucradas en la conservación de este espacio protegido.
No en vano, el primer intento de protección ya logró detener la principal amenaza que se cernía sobre este espacio, la pretensión de urbanizar las orillas del Embalse de Cornalvo, mediante la construcción de chalets, que hubiese roto enteramente la armonía natural de tan singular paraje y la posibilidades de su suso público. También se puso fin a las repoblaciones de eucaliptus, cuyo efecto permanece patente aún en toda la solana de Sierra Bermeja, que quedó por ello excluida del Parque.
El Parque Natural cuenta además con la declaración como Zona de Especial Protección para las Aves desde 1989, denominándose ZEPA “Embalse de Cornalvo y Sierra Bermeja”, aunque sus límites coinciden pleidnte con los del Parque Natural. Del mismo modo en 1999 fue incluido dentro de la propuesta de Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), para su inclusión en la Red Natura 2000.
SITUACIÓN
El Parque Natural de Cornalvo se encuentra aproximadamente en el centro geográfico de Extremadura, sobre las Vegas del Guadiana. Puede considerarse el vértice de dos formaciones montañosas que confluyen en este peculiar enclave. Por un lado, las alineaciones montañosas de Sierra de San Pedro y por otro, las Sierras de Montánchez, prolongación del gran macizo de Villuercas, siendo la última barrera montañosa antes de cruzar el valle del Guadiana.
En sus más de 10.500 ha de superficie, están incluidos parcialmente los términos municipales de Mérida, Aljucén, Mirandilla, San Pedro de Mérida y Guareña. La localidad de Trujillanos, pese a ser la tradicional entrada al Parque, no se incluye dentro de sus límites, pero acoge el Centro de Interpretación.
ACCESOS
La vías de comunicación principales para acceder a estas poblaciones son la autovía N-V, que une la capital autonómica, Mérida, con Badajoz, de la que surge la Ex 107, que llega a recorrer toda la zona de los Llanos de Olivenza y llega hasta Villanueva del Fresno, en los límites con Portugal.
Paralela a la autovía N-V, existe la carretera que cruza por la mayoría de las poblaciones ribereñas al río Guadiana, que une también Badajoz con Mérida. Desde esta se puede acceder a las poblaciones que conforman la comarca del Lácara, a través de la Ex 100 y otras comarcales.
EQUIPAMIENTO
El Parque Natural de Cornalvo cuenta con un Centro de Interpretación, ubicado en la Dehesa de Boyal de Trujillanos, justo al inicio de la carretera que parte del Embalse de Cornalvo y al lado de la Ermita de San Isidro. El diseño exterior del edificio está inspirado en los cortijos típicos de la zona, incorporando una vetusta encina en su patio interior.
El Centro dispone de varias salas temáticas con información sobre la historia de la creación del Parque, los valores naturales más significativos, la biología de las especies emblemáticas y las rutas más interesantes. Se prestará especial atención a divulgar el valor ecológico de las dehesas como inigualable modelo de desarrollo sostenible, así como su origen a partir de la paciente actuación del hombre, la variedad de las dehesas existentes en función de su manejo y los importantes recursos naturales que aportan.
Otra sala se ocupa en detalle del ciclo del agua, con especial énfasis en el racional uso que hicieron los romanos de dicho recurso, mediante la construcción de presas, canales y acueductos. En la misma sala hay un espacio donde se incidirá sobre aspectos ecológicos de los distintos tipos de zonas húmedas existentes en el Parque, como ríos de caudal permanente, ríos estacionales, charcas y embalses y la fauna y flora asociados a ellos.
Se complementa con una sale de proyecciones que ofrecerá a los visitantes la posibilidad de realizar con imágenes y sonidos una visita virtual. El Centro acogerá también las oficinas de gestión del Parque y monitores que ofrecerán información a los visitantes.
HISTORIA
Si bien existen restos de otras culturas anteriores que poblaron los valles de los ríos Aljucén y Albarregas, estas tierras quedaron profundamente marcadas por la prolongada presencia de los romanos, dejando como legado numerosas construcciones que se han preservado hasta la actualidad. Así, la presa romana de Cornalvo puede considerarse como uno de los mejores ejemplos de las construcciones hidráulicas romanas, y pese a su antigüedad, continúa cumpliendo la función para la que fue construida, la de suministrar agua potable a la población. Por su belleza y magnífico estado de conservación, fue declarada Monumento Nacional en 1912.
La presa dio lugar a la formación de una extensa reserva de agua que fue adaptándose a las sinuosidades de un modesto valle poco profundo, justo en el nacimiento del Río Albarregas. Así, al acomodarse en el valle, el embalse adoptó definitivamente una curiosa forma de cuerno invertido, que dio origen al nombre de Cornalvo, resultado de unir las palabras “cornus” (referido a su forma de cuerno) y “albus” (en alusión a las blancas aguas del Albarregas, el arroyo de las piedras blancas).
El complejo hidráulico diseñado por los romanos es un magnífico ejemplo de ingeniería ambiental, que debería servir de modelo para algunas de las obras que se realizan en la actualidad. La limitada cuenca que aporta que aporta agua al embalse hizo necesario construir otra pequeña presa en el Arroyo del Muelas, que discurre más al norte, desde donde parte un canal que recoge el exceso de agua procedente de la escorrentía de las frondosas umbrías de Sierra Bermeja. El canal, en su sinuoso recorrido siguiendo las curvas de nivel, conduce el agua hasta llenar por completo el Embalse de Cornalvo, pero evitando que resultase colmatado por los limos y arenas que suelen arrastrar las violentas aguas desatadas en las grandes lluvias. De hecho, el Embalse de Cornalvo es considerado el más antiguo embalse del continente europeo que permanece en funcionamiento, sin apenas requerir drenajes en más de dos mil años de existencia.
Además de la presa, se conservan en buen estado numerosos canales y alcantarillas subterráneos que pacientemente fueron horadados en el suelo y que conducían el agua hasta un acueducto del que apenas se conservan algunos tramos y que suministraba agua a la ciudad romana de Augusta Emerita, la actual Mérida. De la presencia romana cabe destacar que el Parque es atravesado por la Vía de Plata, una de las principales calzadas que cruzaba el río Aljucén por un puente de piedra, del que sólo quedan vestigios.
RECOMENDACIONES
Cualquier visita al Parque debe iniciarse desde el Centro de Interpretación, donde se ofrece información sobre los itinerarios más convenientes.
La mayor parte de las rutas del Parque Natural atraviesan explotaciones dedicadas a la ganadería extensiva, por lo que debe tenerse cuidado en dejar cerradas todas las puertas y cancillas que se abran para evitar problemas con el ganado.
En el Embalse de Cornalvo no está permitido bañarse por tratarse de una presa de abastecimiento de agua potable.
Se recomienda la visita al paraje del Berrocal del Rugidero justo después de las lluvias de primavera o de otoño, momento en que el caudal del Arroyo de las Muelas es mayor y el sonido del agua en los huecos del granito es más espectacular.
RUTAS
CORDEL DEL CERRO DEL GATO
Longitud total: 7 km.
Partiendo desde la margen derecha del río Aljucén, desde el puente sobre la N-630, una pista en buen estado nos introduce en la zona más densamente arbolada del Parque, atravesando dehesas de encinar de gran belleza. El tramo discurre paralelo al río, donde la vegetación de ribera no es muy densa, y permite la observación de numerosas aves acuáticas, especialmente en los remansos.
DEHESA DE CORNALVO
Longitud total: 18 km.
Es la ruta de mayor recorrido dentro del Parque, recorriendo extensas áreas de dehesas de encinar sobre suelos graníticos desde el Río Aljucén, hasta el Embalse del Muelas. Permite modificar el recorrido por cruzarse con otras rutas recomendadas. En el Embalse del Muelas es posible observar aves acuáticas con facilidad. Se aconseja recorrer la ruta en bicicleta.
CORDEL DEL PUERTO
Longitud total: 4 km.
Vía pecuaria utilizada desde antiguo para trasponer Sierra Bermeja a través del paso menos dificultoso. Al inicio del puerto se encuentra la Ermita de San Isidro, y a medida que descendemos hacia las dehesas del valle del Aljucén, se divisan vistas panorámicas excelentes.
CORDEL DE SANTA MARÍA DE ARAYA
Longitud total: 5 km.
La ruta comienza en la carretera que conduce a la presa del Muelas, continuando paralelo al Arroyo de la Fresneda, con una exuberante vegetación de ribera y bosque galería. Al inicio de la ruta, puede visitarse el Berrocal del Rugidero.
EMBALSE DE CORNALVO
Longitud total: 7 km.
Ruta que recorre el perímetro del embalse y que se inicia desde la Presa romana. Recorre dehesas de encinas y alcornoques, siendo especialmente llamativa la vegetación en las laderas coronadas por el alto de Guijarroblanco. Desde la cola del embalse continua la ruta hasta el Rugidero siguiendo por el Cordel de Santa María de Araya.
BERROCAL DEL RUGIDERO
Longitud total: 1 km.
Paraje donde los afloramientos de granito alcanzan su máxima espectacularidad, mostrando grandes bolos con caprichosas formas, modelados en el transcurso de la historia. El Arroyo de las Muelas, atraviesa esta impresionante mole granítica que la persistente fuerza del agua ha logrado deshacer la roca y esculpir curiosas formas, creando cárcavas y oquedades. Los grandes huecos y túneles actúan como una inmensa caja de resonancia que hacen palpitar al granito cuando es atravesado por las aguas.
NATURALEZA
Desde Mérida a Badajoz, el río Guadiana recorre lentamente regando con sus aguas, ricas vegas en las cuales, y con los diferentes planes de regadío, se cultivan grandes extensiones de maizales y frutales, junto a un cultivo cada vez más extendido y básico para la agricultura y la industria agroalimentaria de la zona, el tomate.
Alejándose unos kilómetros del cauce fluvial de este importante río extremeño, encontramos dehesas, donde la encina es el árbol emblemático de estas tierras, que ha sabido resistir a deforestaciones en pro del aumento de tierras de cultivo, este es el caso de la zona de Lácara y cuyas sierras de poca altura casi dan la mano a la Sierra de San Pedro, que forma el límite más septentrional de esta zona.
Al este de Mérida y a muy poca distancia se encuentra el Parque Natural de Cornalvo, con una superficie de más de 11.600 ha. enclavado entre las Vegas del río Guadiana y las estribaciones de la Sierra de San Pedro y la Sierra de Montánchez, formando parte, entre otros, de los términos municipales de Mérida, Trujillanos, Mirandilla y Aljucén.
FLORA
El Parque Natural de Cornalvo acoge una de las mejores representaciones del ecosistema de dehesa y de sus aprovechamientos tradicionales. En toda su extensión, las encinas y los alcornoques son las especies dominantes del paisaje.
Estos bellos parajes son parte del último reducto de la vegetación que hace siglos ocupó las fértiles vegas del río Anas, el Guadiana, así como las fragosas sierras que jalonaban su recorrido. La calidad de las tierras y las posibilidades de introducir cultivos de regadío han hecho posible la eliminación de grandes extensiones de encinares y alcornocales en todas las vegas del Guadiana, quedando ahora reducidas a islas arboladas en un mar de cultivos de regadío.
Las dehesas de Cornalvo se caracterizan por su notable diversidad de encinas, alcornoques, mixtas de ambas especies, cultivadas, con matorrales, con pastizales permanentes, etc, creando un variado mosaico que constituye la esencia de su riqueza natural.
Las dos principales formaciones montañosas, Sierra Bermeja y Sierra del Moro, conservan en la parte más alta de sus laderas grandes manchas de bosque y matorral mediterráneo, donde abundan especies como madroño, piruétano, labiérnago, romero, lentisco, brezos y jaras. En las laderas orientadas hacia la solana, se aprecia claramente un cambio en la vegetación, siendo más abundantes arbustos como coscoja y acebuche.
Los alcornocales de llanura, encuentran en Cornalvo algunas formaciones bien conservadas, siendo el importante valor del corcho la razón de su existencia. La extensa red fluvial, compuesta por cuatro cauces principales (Río Aljucén, Río Albarregas, Arroyo Muelas y Arroyo de la Fresneda) y más de treinta pequeños tributarios, hace posible el desarrollo de una gran diversidad de sotos en sus riberas. Son especialmente espectaculares las fresnedas, así como fresnos aislados de gran porte y edad. En los cursos fluviales estacionales predomina el tamujo. En el Aljucén, las adelfas son más frecuentes, alternando con sauces y fresnos a lo largo de su recorrido.
FAUNA
Como consecuencia de la diversidad estructural de un hábitat compuesto mayoritariamente por bosque mediterráneo, dehesas y riberas, el Parque de Cornalvo acoge al menos 249 especies de vertebrados, siendo las aves del grupo más representado con 175 especies, seguidas de los mamíferos (31 especies), reptiles (16 especies), peces (14 especies) y anfibios (13 especies).
La especie más emblemática del Parque es sin lugar a dudas la cigüeña negra, especie en peligro de extinción, que nidifica en los alcornocales más cerrados y tranquilos, siendo relativamente fácil observar ejemplares alimentándose en los ríos y charcas.
La ausencia de roquedos de importancia limita en gran medida la nidificación de algunas aves rupícolas, pero sin embargo las rapaces forestales están bien representadas, siendo frecuentes el águila calzada, águila culebrera, milano negro, milano real, gavilán, martín pescador y elanio azul. El buitre negro y el buitre leonado, acuden a las dehesas en busca de alimento procedente de las colonias cercanas de Sierra de San Pedro.
En los cultivos de cereal situados en las inmediaciones del Parque, es posible observar aves esteparias como avutarda, sisón y aguilucho cenizo.
Las calmadas aguas de los embalses y charcas adquieren especial importancia en invierno, siendo utilizados por cormorán, ánade real, pato cuchara, ánade friso, cerceta común, zampullín chico, somormujo lavanco, garza real y gaviota reidora.
En dehesas próximas a cortijos, las encinas están coronadas por numerosos nidos de cigüeña blanca, formando colonias donde se concentran numerosas parejas. El jarabugo, pez endémico de la cuenca del Guadiana, es frecuente en el Río Aljucén. Otras especies presentes en los ríos son la boga, la pardilla, el barbo, la colmilleja y el calandino, todas ellas autóctonas.
Dentro de los anfibios merece especial mención la densidad del sapo partero ibérico, con área de distribución muy restringida a nivel peninsular. La salamandra, especie generalmente asociada a bosques de montaña, está también presente en los alcornocales más umbrosos de Cornalvo, especialmente en las laderas menos alteradas.
El lince ibérico, que en tiempo campeó por estas tierras y dehesas aprovechando la grandes densidades de conejos, actualmente muy diezmadas por las enfermedades, no ha vuelto a ser observado desde comienzos de los años 80.
ALREDEDORES
Alange, Almendralejo, Badajoz, Cáceres, Mérida y Trujillo.