Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
TORRE DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN JUAN BAUTISTA. HERRERA DEL DUQUE
Se trata de una edificación de mampostería y piedra. El interior es de tres naves, con capilla mayor de doble ámbito y cúpula de media naranja en el crucero. Destacó por su valor el retablo mayor, obra de Gregorio de Prado, destruido en 1936.
Las doce pinturas del siglo XVI que lo adornaban, debidas al pincel del toledano Juan Correa de Vivar, consiguieron salvarse, habiendo sido rescatadas y restituidas a la iglesia, tras su restauración, en fecha reciente.