Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
LA ENCAMISÁ. TORREJONCILLO
DATOS DE INTERÉS
Denominación: La Encamisá
Lugar: Torrejoncillo, Cáceres
Fecha: Noche del 7 al 8 de diciembre
Momentos más interesantes
Congregación de jinetes
Aparición del estandarte
Procesión por las calles de Torrejoncillo
Cómo llegar: A Torrejoncillo se puede acceder desde la carretera N-630 y A-66, tomando la carretera Ex-119 que une a esta localidad con Coria.
LA HISTORIA
Tres son las opiniones populares sobre el origen de estas fiestas de la Encamisá que se celebran en la población de Torrejoncillo, cercana a la ciudad de Coria. Dice una de las leyendas que el origen de estas fiestas es la conmemoración de un hecho acontecido a un capitán torrejoncillano, Ávalos, que luchó en la batalla de Pavía en la cual, para camuflarse en zonas de nieve, utilizó sábanas blancas; volviendo gracias a la intercesión de María Inmaculada.
Celebración de la fiesta
Otra versión habla del origen como celebración de la toma del Castillo de Portezuelo por las tropas de Alfonso IX, en el siglo XIII. Por último, existe entre el pueblo, la creencia de que estas fiestas surgieron como recuerdo a una batalla celebrada un 7 de diciembre, en la cual un grupo de torrejoncillanos se encomendaron a María Inmaculada y, cubriéndose con sábanas blancas, lograron salvar sus vidas.
FIESTA
Previo al día de la Encamisá y en concreto, en la mañana del domingo anterior, se celebra el Pregón de la Fiesta que sirve de preámbulo al día grande, realizándose también en este domingo la ofrenda de flores a la Virgen, por mujeres y niñas vestidas con el traje torrejoncillano.
El día de la Encamisá, los niños queman sus "jachas", y los hombres preparan sus caballerías y sus sábanas, así como los cartuchos de salvas que emplean más tarde. La tradición de esta histórica fiesta en Torrejoncillo ha continuado desde tiempo inmemorial en esta población y así, año tras año, cientos de jinetes de la localidad salen cubiertos de sábanas blancas adornadas con estrellas, con la imagen de la Virgen.
Se dirigen primeramente hasta la casa del "Mayordomo" para que éste les de un farol que deben llevar durante la celebración de la Encamisá, en esta noche tan especial para aquellos naturales de Torrejoncillo que montan a caballo, como ya lo hicieran generaciones anteriores.
El resto de la población se ha agolpado entusiasmada ante la iglesia parroquial para celebrar el comienzo de la procesión, entre un increíble número de disparos de salvas y repique alegre de campanas.
El fervor de la población explota especialmente con grandes vítores a la Virgen cuando el estandarte aparece por las puertas de la Iglesia. El sonido de salvas de fogueo, las campanas sonando, y la multitud aclamando a la Virgen, son momentos de una increíble e inolvidable muestra de sentimientos humanos y fervor mariano.
Con el fin de que el "mayordomo", al igual que ocurre en otras fiestas, no cargue con todos los trabajos y costos de este festejo, existe en Torrejoncillo la llamada asociación-cívico-religiosa-cultural de los "Paladines de la Encamisá", que organizan la celebración de esta bella fiesta de la Alta Extremadura.