Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
LOS JURRAMACHOS. MONTÁNCHEZ
Fecha: Carnavales
El origen del Jurramacho deriva de una antigua y original costumbre de confeccionar disfraces, convirtiéndose en una de las señas de identidad de los habitantes de Montánchez. El tipismo de jurramacho radica en un intento de ser irreconocible, como ser amorfo, para trasmitir comicidad, un aspecto macabro o provocar la inversión de sexos.
En el pasado, el disfraz se elaboraba con ropas diversas, ya en desuso, almacenadas en baúles y arcones; Un hombre podía vestir un refajo de aldeana, mientras la mujer usaba unos zahones aderezados, la careta se confeccionaba con un pañuelo o aprovechando la bufanda de lana que se utilizaba para envolver los famosos jamones serrados. Esta costumbre aún pervive entre los montanchegos.
El mejor disfraz de jurramacho es sin duda, el que con más originalidad combina prendas dispares, para no ser reconocido. Su impacto más característico es sin duda, el ambiente jovial y la animación que crea, pues recorre sin cesar solo o en grupos, calles y establecimientos, para burlar tanto a amigos como desconocidos. Otros disfraces de carnaval se elaboran con cosas naturales, como: vestidos con hojas de naranjos, agallas, etc. por lo que algunos resultan bastante llamativos.
Desde muy antiguo se solían escenificar parodias, como la del "labrador", en la cual dos hombres tiran del arado; y otras como "el "aguador", "la siembra", "la vejez", "las bodas", "chacha con niños", o "la vaquilla"; un hombre disfrazado de toro y su mujer de torera, rodeados por un grupo de jóvenes que perfilan la plaza.